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¿Para qué sirve la Historia?

Comienza un nuevo curso y, una vez más, nos encontramos preguntándonos cómo serán nuestros alumnos, revisando nuestras ideas para los primeros días y, en fin, preparando clases. Este año me toca dar Historia de España en 2º de Bachillerato y, convencido de tener que afrontar la temida pregunta que todos los profesores de Ciencias Sociales recibimos en todos los cursos, al menos una vez por año, he decidido anticiparme:


¿Para qué sirve la Historia?


O dicho desde el punto de vista de un preuniversitario, ¿a mí esto para qué me vale? Mis respuestas suelen recurrir a la vocación, a la relación con lo que nos hace humanos, a la importancia de saber que quizá las formas cambien, pero el fondo de lo que sucede no. Que los seres humanos siempre buscamos lo mismo, tenemos los mismos sentimientos y nos movemos gracias a motivaciones que superan el marco de nuestra existencia. Intento evitar los tópicos que hablan de la Historia como maestra de la vida, aunque al final siempre salen a colación. Después de años afrontando este desafío, creo que mis alumnos valoran mi pasión, mi convencimiento, mis argumentaciones formalmente irreprochables... pero creo que no acabo de convencerlos del todo. 

Así las cosas, voy a probar un recurso que me aporta una ciencia tan prestigiosa en nuestros días como es la neurociencia. Nada menos. Y lo hago por medio de E. Punset. Sí, este señor, para que no haya dudas: 




Resulta que hace tiempo un buen amigo me prestó uno de sus libros, El viaje al poder de la mente (ed. Destino, Barcelona, 2010), un acercamiento ameno y accesible al mundo del cerebro y a sus estudios más recientes. Y mira por dónde, dedica varios capítulos a la memoria, relacionándola con la imaginación y la predicción del futuro (pag. 72 y ss.). Al parecer y resumiendo mucho, la memoria -y la imaginación- es un rasgo adaptativo según el cual los recuerdos son almacenados selectivamente para evitar cometer los mismos errores de nuevo. Recordar sirve al hombre, en pocas palabras, para tener éxito como superviviente en un medio hostil. No se tiene siempre esta cualidad: aparece a partir de los cuatro años, cuando se empieza a recordar -y a imaginar-, a lo que me gustaría añadir que no es hasta los 16 años, aproximadamente, cuando se tiene conciencia del tiempo más allá de la propia experiencia temporal de cada persona. No se puede preguntar a un adolescente que quiere ser de mayor, porque su horizonte temporal rara vez supera el mes hacia adelante y hacia el pasado. Lo que hace que castigos y recompensas sustentados en un "haz tal cosa porque cuando seas mayor..." tienen escaso efecto: el premio y la sanción tienen que ser más inmediatos.

Pero no me quiero desviar. Si consideramos nuestra disciplina como una suerte de memoria colectiva, cosa que es posible porque Punset contempla como cierta la existencia de un "cerebro social", la historia serviría como un repositorio de experiencias que ayudan a comprender el presente y, por extensión, a imaginar nuestro futuro. Porque según nuestro divulgador, al imaginar -y al recordar - no hacemos más que recomponer piezas del puzle de nuestra memoria. De aquí es fácil deducir que si imaginamos nuestro futuro, podríamos estar pensando en situaciones que ya hemos vivido, individual o socialmente, matizándolas con nuestra experiencias, ilusiones, deseos, etc. La futura casa del lector, por ejemplo, sería una mezcla de todas las casas que ya ha visto, interpretadas bajo su personal punto de vista. Así las cosas, ¿cómo sería la sociedad futura en la que desea vivir?

Fue esta lectura la que me llevó a tomar la descripción de este blog: el futuro será un pasado mejorado. O lo que es lo mismo, el conocimiento de la Historia y las Ciencias Sociales realmente ayudan a comprender el presente de todos y el de cada uno de manera individual, lo que es paso previo para diseñar un futuro en el que mejorar lo que ya se ha vivido.

Tras las presentaciones y primeras tomas de contacto, ¿qué os parece esta reflexión para el primer día de clase?


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P.D.: Para ser honestos, esta no es una entrada nueva. Se trata en realidad de una actualización de un post redactado justo al comienzo de este blog, que ahora presento renovado.

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